jueves, enero 21, 2010

Niños de hoy, tu-ru-ru tu-ru-ru

Pues ya llegué de las Chihuahuas. La verdad la pasé bastante chido, tuve la oportunidad de estar bastante tiempo con mi familia y de disfrutar con mis amigos.

De la lista de abajo, me faltaron los burritos, si ya sé falta total pero ah qué atragantada me puse. Y gracias a la chica del comentario hasta agregué los Baja Tacos.

Regresé muy regalada, la primer es que Santa sí existe, me trajo una máquina de coser (yeiii), la segunda y mas importante es que Santa me trajo tambien otra ahijada (doble yeiii). Nos vemos pronto compadre germen.

Bueno, basta de anuncios parroquiales.

Algo de lo que quiero hablar hoy es sobre un llamado a volver a los valores de antes, rescatar bellas tradiciones.Encontrábame yo en una posadita, de las tradicionales, muy linda. Cuando los niños empezaron a llegar ya les estaban oganizando actividades con un montón de premios y ooooooigame no. Yo recuerdo que en mis tiempos nos hacian ganarnos la bolsita; la peregrinación empezaba desde la iglesia, te chutabas toooodo el rosario (sin escenas cortadas, o sease unabridged); pedir posada antes que nada y aunque te estuvieras cuajando del frío, ya para cuando le dabas a la piñata te habías ganado eso y un pedacito de cielo. Ps, pero pobres, sus regalitos les han de saber a nada comparado con el dulce sabor de la galleta de animalito ganada a sudor frío, paciencia y calambre.

¿Cuándo se volvió responsabilidad de los adultos entretener a los niños? De niños nosotros mismos hacíamos esa labor a la perfección. Creo que cuando los lepes dejaron de hacer caso, los papás movieron el "pórtate bien o ya verás" al "te mantengo ocupado para que no se te ocurra". Yo no lo se. Lo que si sé es que en cuanto se acabaron los premios algunos niños comenzaron a destrozar la parra y a hacerse llorar los unos a los otros.

¿Quizá es igual que en nuestros tiempos y los de nuestros papás y la que lo ve diferente soy yo?

Y así me encontraba yo entregada a mis nostalgias cuando se empieza a organizar la pedidera de posada, todos hablando al mismo tiempo:
- Que la de las copias no ha llegado; quién vá afuera; que las velas; y dónde está los peregrinos; ya llegó la de las copias" todos los lepes gritando.

Cómo nos hace falta una de esas viejitas mandonas y renegadas pa´que ponga orden -pensé para mis adentros- y en eso mi carnala empieza a gritar más fuerte que los demás:
"tú afuera, tú adentro, usté agarre bien a la virgen que la trai ladiada, a la 1 a las 2 a las 3: eeeee-een el nombre del cieee-e-e-lo" y hasta de sus purititos huevos se saltó un verso porque estaba muy largo. Oh, nuevas generaciones.