domingo, mayo 11, 2008

Traigo... traigo

el trauma apocalíptico a todo lo que da. Así feo, si pudiera ponerle musica sonaría a tan tan tannnn, Miserere o un pedo así. De esos sentimientos catastróficos que algo va a pasar... OK siempre he tenido el trauma de que el mundo se va a acabar pronto (no les hubiera gustado conocerme en Noviembre del 1999 o por allá del 2012). Es que leo sobre el mentado Oil Peak (que en realidad es el que menos me asusta porque va a afectar mas a los gordos con SUV´s). O del Large Hadron Collider que están construyendo en Alemania que va a crear un hoyo negro jijodesunosvaacargar. Luego leo lo de la crisis de alimentos que ya está aqui, y la rara onda de buscar fuentes alternativas de energía en los alimentos, eso sólo nos llevará a acrecentar la brecha entre ricos y pobres. ¿¿Mover un BMW significará tener 10 africanos muertos de hambre??. Voy al supermercado con el trauma y no quiero comprar absolutamente nada que se pueda desperdiciar y eso me lleva a querer comprar todo a medias, el hambre me da culpa. Sueño con los osos polares nadando y muriendo ahogados porque el iceberg se les derritió antes. Separo basura y estoy queriendo conseguir un jale en el centro para mandar a la chingada el auto y usar puro Metro.


Les dejo una rola de una sociedad en civilidad, que no ha tenido la intención de autocargarse a la chingada. La tierra no nos pertenece, nosotros le pertenecemos a la tierra...

P.S. Nomas no me vayan a salir conque les da miedo la rola porque les doy un zopapo...

lunes, mayo 05, 2008

Charra y Charramadre Zapatistas

Pos ya volví de mis vacaciones. Tenía ganas de irme a la China (a ver a Valeria) pero mi mamá tenía muchas ganas de hacer este viaje y yo también. Conocer México un poco más, y vaya que no me arrepiento.
Primero me fui a la boda del Benja. Guadalajara igual de lindo, siempre listos pa’l drink, pa preguntarte la marca de tu vestido, pa flashearte sus relojes piratas y esas bolsas del osito-galleta-de-animalito que son hooorrriiibles!! No todos hasta eso, algunos quillos muy lindos.


Ya el lunes me encontré con mi jefecita en México city. De ahí volamos a Oaxaca. Nos quedamos en un hostal muy típico de esas regiones, lleno de mochileros europeos que hablan muy bien el español.












Comimos tamales, tlayudas y mole negro y nos echamos nuestros mezcales. Visitamos el Convento de Santo Domingo, mercados y demás puestos y changarros.





Nos tocó uno de los festivales de la ciudad y el Segundo Encuentro de Escritores, oímos varias conferencias y ahí nos cargamos de libros. Y obvio al Arbol del Tule.

Unos días después nos fuimos a San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Mi madre la activista empezó a preguntar, a contactar e indagar y pues al rato ya estábamos trepadas en un taxi que serpenteaba montañas, hasta el Simi-Dramamine que compramos valió madre. Pasamos San Andrés Larrainzar, y al rato nos encontramos con un retén despistado para llegar finalmente a Oventic Chiapas.


La neta yo aspirába sólo a pisar algún territorio liberado, y quizá ver como viven esas comunidades indígenas. Nuestro guía que salió rebueno, nos llevó hasta las puertas del Caracol 2, una de las bases del movimiento zapatista. Ahí un chico cubierto nos dio el “¿Quién vive?” acompañado del “¿Qué hace, de dónde viene, qué quiere, préste la identificación?”. Yo abrí la cartera para sacar la credencial mexicana y el guía nomás me echó tremendos ojotes de que no flashara la de oro (que es la que dan gratis en mi banquito, pero no deja de ser color dioro). Nos dijo que hace poco había traído a unos franceses y que no los habían dejado salir hasta que cooperaran pa’la causa. Gulp!

El vigía dijo que solamente podíamos pasar nosotras dos. Total ya estabanos ahí. Nos pasaron a una cabaña donde una mesa con tres enmascarados nos interrogó un rato. Queríamos escuchar sus razones porque éramos de Chihuahua y la información llega mediomanoseada, esa fue nuestra explicación. Nos tomaron datos y nos dijeron que esperáramos afuera; que La Comisión de Explicación nos iba a atender. Afuera nos sentamos con un grupo de señores que esperaban entrar a la Comisión del Buen Gobierno, en esos territorios ésta es su forma de organización.

Curioseamos con cuidado los alrededores, vimos gente esperando afuera del edificio de la Comisión de Salud (el único que no era cabaña). Y nos echamos una agüita en la Tienda Colectiva La Resistencia. Todas las cabañas eran coloridas y alegres. Al rato abrieron la puerta de la Comisión de Explicación, donde nos recibieron dos Zapatistas, al rato se unió una mujer. Nos hicieron otra ves un montón de preguntas que también apuntaban cuidadosamente en sus libretas. Ya cuando mi mamá les explicó que era maestra jubilada y que ella poyaba su movimiento y que quería saber en que podía servirles nos empezaron a explicar la razón de su levantamiento. Aunque ya cuando llegas ahí y ves la realidad de esa parte de México te das una buena idea.

Platicamos con ellos como una media hora. Yo les pregunté que había leído que las tendencias mundiales apuntaban hacía el crecimiento en el número de países, que separaciones como Checoslovaquia en República Checa y República Eslovaca se verían por montón, que había países donde varias regiones eran tan diferentes que no era eficiente manejarlas como una sola, que se vaticinaba el poder federalizado en decadencia. Me contestaron que ellos no deseaban no ser México, que su lucha era por los grupos marginados y que esos habían en todo el país. Entendí y no. Por otro lado los muy traicionados Acuerdos de San Andrés mencionan que se reconozca soberanía y territorios independientes a ciertas regiones. Si alguien me explica lo agradeceré. Luego la Zapatista nos habló de la importancia de la dignidad de la mujer y su papel en este levantamiento. Dejamos campamento emocionadas, reafirmadas.

Ya en la cena, al calor de las tortillas recién hechas, maiz nacional, molido ahí, cero Maseca, mi mamá y yo seguimos platicando y ella decía que no deben separarse; mi muy discutible opinión es que los gobiernos federales y centralizados ya no son eficaces, el tamaño no importa chicos. Otra cosa que discutimos fue la manera tan respetuosa que tienen de referirse a todo, hasta a lo que no están de acuerdo. No andan por ahí diciendo Fecal ni Espurio. Ellos con un término tan sencillo como El Mal Gobierno, abarcan todo. A mi mamá le dijeron que como maestra entendería que el Señor Calderón, sabía mucho pero estaba mal educado (eso fue lo mas trashy que se aventaron). Que si quería ayudar que les dijera a los maestros que no solo enseñaran que educaran. Sus palabras eran comunes pero sus conceptos muy precisos. La tienen muy clara. Que si el Sub es o no es; no hay que perdernos. Aquí la onda son los indígenas que siguen marginados.

Luego fuimos a San Juan Chamula (ésta ya fue mi petición) a ver a los curanderos. La iglesia fue construida en solo dos años, pura piedra, cero estructuras. Las paredes miden 1.5m de ancho. Por afuera se ve tradicional, pero entras y el piso esta cubierto de musgo y velas, cientos y cientos de velas, no hay luz artificial y muy pocas ventanas, además que las paredes ya son negras de lo ahumadas que están. Lo siento, no hay fotos, ahi no dejan ni entrar con cámara. No tienen bancas solo dos hileras de santos. A la derecha los Santos hombres, a la izquierda las mujeres. Pero nos dijo el guía que si un Santo no cumple el milagro se le pasa a la fila contraria por un año. Curiosamente hay mas santos hombres con las ladies que al revés. Ahí vimos a San José Carpintero del otro lado. Vimos varias curas. El curandero diagnostica tomando el pulso (y yo pensé que mi iridiologo estaba jalado) y curan con huevos, velas, gallinas, mezcal y me tocó ver uno que curaba ¡con Coca Cola!! así como lo oyen, le daba tres vueltas a las velas con la botella y luego el enfermo le daba traguitos. 300 pesitos la curada.

Yo no me animé porque no se como se dice “Miw cabeza está locaw” en Toltzil, y la neta mi puerquecito trabaja bien. Lo que me fijé es que repiten incesantemente mantras parecidos en tonada a los Tibetanos y con todas las velas quemando oxigeno uno puede entrar a estados alternos de la conciencia de un patadón. No se me olvida una mujer indígena amamantando a su bebita enferma, rezando con fervor y meciéndose en el suelo. Es un pueblo muy creyente porque los curanderos funcionan y funcionan porque son muy creyentes. De regreso era hora de la cena y todas las casitas olían a madera quemada, ese olor me transportó a mi niñez en el pueblo de mi papá, recordé un montón de cosas que no sé de donde salieron.

Los demás días le bajamos de huevos y nos aventamos los tours de ley. Varias cascadas impresionantes, Palenque que es lindo y sobretodo el Cañón del Sumidero que es impresionante. Vayan, vayan!!