martes, marzo 27, 2007

Plutón dejó de ser planeta porque se volvió el cielo...

“Si, Papamín me dijo que era del Planeta Plutón”
“¿Qué?” respondió un primo.
“Wow! nuestro abuelo es de Plutón…”


“Yo vengo del Planeta Plutón –nos decía con una convicción inalterable e irrefutable. Se ponía medio serio y nos platicaba de su verdadero origen.

“Nací en Plutón, mis padres viven todavía allá. En Plutón la gente vive muuuuucho muuuuucho, así que yo allá apenas tengo 11 años. Es un mundo diferente a éste, allá todo es como del futuro, las calles siempre están limpias y las casas son tan blancas que brillan. En mi planeta tengo muchos hermanos y muchos primos con los que todavía juego a la pelota. Son unas pelotas que flotan sobre el suelo así que cualquier patadita las manda muy lejos, pero tenemos unas bicicletas que vuelan. Mis papás me quieren mucho y me cocinan muchos pasteles. Siempre hacen fiestas porque allá se trabaja muy poco”

Sobra decir que para mi y mis primos, esas eran unas aventuras fantásticas y reales como la realidad del planeta Tierra, nos arremolinábamos alrededor de él y gritábamos “¡¡Papamín Papamín háblanos de tu planeta Plutón..!!”
“Shhh –nos callaba- que no los oiga Lela” (un Abuela muy adaptado) y nos hacía ese gesto como de apretar las cejas que mi mamá todavía hace cuando nos quiere callar con discreción.

Yo, para variar la más inconforme del grupo un día le pregunté derecho “Si allá todo es tan bonito, ¿que andas haciendo por acá?”
Se acercó muy serio y me dijo: “Yo venía aquí de paseo. Hace muchos años vine y conocí a tu abuela, me enamoré perdidamente y decidí quedarme a vivir aquí” Y eso me sigue pareciendo cierto, amaba a mi abuela –si, a la que se le caía el tirante- un montón y lo demostró siempre. Hace poco me mandaron una de esas películas brincosas y sin sonido de sus Bodas de Plata. Él la abrazaba como adolescente y casi pude oír a mi abuela decirle “Ya Benjamín que vergüenza, nos están filmando”.

Y un día que nos suelta la gran noticia. Estaba preparando un viaje con todos sus nietos a Plutón!, quería llevarnos a que conociéramos su mundo y a sus padres. ¡Qué Star Wars ni que nada! Eso en la mente de un niño de 4 años va más allá de lo que puedas ver en las películas, eran aventuras reales.

Los meses pasaron y en tiempo-niño eso sabe como años y no sabíamos nada de nuestro viaje. Un día la bancada se organizó y en motín fuimos a preguntar, no, a exigir avances en el asunto del viaje interplanetario, o sea todos hechos bola y gritando al mismo tiempo ¡¿Cuándo nos vas a llevar a Plutón?!

Papamín todo serio dijo que ya había mandado a hacernos trajes espaciales, que tendríamos que esperar un poco porque eran trajes diseñados a nuestra medida, que sin ellos no podríamos sobrevivir en su planeta, que no había el mismo aire que se respiraba aqui. No totalmente contentos pero ya más tranquilos decidimos esperar un poco más. Y así otro bonche de semanas o meses pasaron y del viaje nada. Los ánimos se volvieron a caldear y entre pasteles de lodo, nados olímpicos en la fuente de la casa de mis abuelos decidimos volver a enfrentar el asunto. La mafia organizada de la misma manera fuimos a insistir.

“Ha habido un pequeño inconveniente –dijo mi abuelo con toda la seriedad que el asunto ameritaba- los trajes de todos están listos pero…”
“¿Pero que? ¿Pero que?”
“El de Pepito (el más pequeño de mis primos en aquel entonces) se lo hicieron a la medida pero como ha crecido tanto pues ya no le queda.”
“¿Quéee? Noooooo” –gritamos todos desilusionados.
“Mugre Pepito” – se atrevió a susurrar el más barbajan del grupo (no era yo, aclaro).
“No se enojen –dijo. Luego hizo lo que más le gustaba, jugar con nosotros, nos formó por tonos alto, medio y bajo, nos hizo afinar por dos segundos y como director de orquesta nos puso a cantar:
“Pan con mantequilla, debes de comer o cada día mas flaco te vas a poner, no no no yo no quiero leche tampoco rosquillas lo que mas me gusta es pan con mantequilla”. Las últimas tres palabras Omar las cantaba en tono de Tenor, aunque decía manquequilla.

Y así volvieron a pasar los días y los meses y los años. Pepito siguió creciendo, le salieron espinillas y películas en el video, tuvo su pequeña Pepita, los hacedores de trajes espaciales no pudieron alcanzarlo y ya se convirtió en José Alonso. Mi abuelo dejó de trabajar, luego me parece que dejó de soñar con volver a Plutón, nosotros dejamos de creerle y mucho después de que lo perdimos, falleció. Mi mamá dice que fue Alzhaimer, mi yo de 5 años cree con firmeza que su mente se fue a Plutón, después lo alcanzó el cuerpo. El 30 de Marzo cumpliría 87 años, en años plutonianos son como 18 (ah pillín por eso se llevó el cuerpo), pero él celebraba el 31 porque ese era el día de su santo.

Yo recordaré siempre sus guayaberas, los domingos temprano por la mañana que éramos los únicos despiertos y me invitaba a comer huevos fritos y cómo sacaba 5 pesos de su pantalón y me los daba saludando como cuando das mordida a un poli y me cerraba un ojo, creo que yo le cerraba los dos porque no aprendí a cerrar solo uno hasta que tenía como 10 años…

lunes, marzo 19, 2007

It's a small world after all.. narananana...

Me cambio de puesto asi que mi ciclo en esta oficina ha llegado a su fin. Pero no queria desaprovechar la oportunidad para platicar un poco de este año y medio. Fue una experiencia igual a la de vivir en Toronto, definida por una palabra: Diversidad.

En alguna de las juntas nos pusimos a sacar cuentas de cuantos canadineses trabajan aqui (y entiéndase Canadiense como una persona que sus abuelos nacieron aquí y ahi párenle), en mi área somos 35 personas y solo 3 son canadienses. Así que ya se imaginaran el chile con queso que es ésta oficina; europeos de todos estilos, africanos de todos los colores y asiáticos de todos los olores. Curry, mole, arroz, papusas, peroguies, todo mezlado. Algunos olores nuevos y agradables, otros desconocido y desagradables. Los eventos de Pot Luck (cada quien pone un platillo) era un viaje culinario. Pero sobretodo me queda la experiencia de haberme "asomado" a tantas culturas a través de tantas almas.




Algunas de las anécdotas son:

  • Una japonesa con germenofobia (jajaja ni al caso pero no me acuerdo como se dice). Un día me estaba lavando los dientes cuando entra a uno de los sanitarios. De pronto veo un solo pié y luego ya no veo nada, solo alcanzo a ver una sombra . ¡Éso señores no es hacer de aguilita es hacer de aguila real! nada de apalancarse con los dispensadores de papel, ella de plano se sube al sanitario. La guey esta flaca flaca y me cae que es por que su ida al baño es "ergonómica".
  • El viernes pasado fuimos a celebrar el San Patrick´s day a brincar de pub en pub, empezando de rigor por The Irish Embassy. Al salir del tercer pub decidimos tomar un taxi al último bar porque para variar empezó a nevar, en ese punto ya nomas quedabamos 5, todos los demás caidos en el cumplimiento de su deber. El taxi no quería llevarnos porque el límite es 4 pasajeros, vimos que el tipo era aca raza, cuál raza quien sabe pero raza, así que le lloramos poquito y dijo "bueno pero que conste que estoy infrigiendo la ley por ustedes asi que son 20 dolares". El tipo a su vez vió que eramos raza (o una mezcla extraña de) y puso su música a TODO volumen. Un ritmo Soca caribeño, que el tipo era indú pero sus vecinos lo habían introducido a este ritmo tan sabroso. Y ahí ibamos bailando como sardinas en caribana. Cuando el que estaba enseguida de mi que es algún país riquillo de Europa, de esos en donde se suicidan por aburrimiento, me dice, "ves, por eso me vine a Canadá, porque aquí puedes vivir emociones sin necesidad de andar todo drogado". Yo me limité a decir cool, pero dentro de mí pensaba "wow" que wild somos porque vamos 5 en un taxi al filo de la ley y a todo volúmen. Quisiera que viera 8 mexas en un bocho, todos pisteando, el que maneja de 17 años, sin licencia obvio y dos de las almas calenturientas pidiendo un poco de privacidad (me han dicho).
  • Una indú que tiene su propio concepto de fashion, usa uno de esos lunares en la frente, pero eso aqui no es extraño, sino que lo combina con lo que lleva de ropa, tipo Catalina Creel de los paquirulos. Yo andaba pensando traerme algo de ropita de Moroleon para introducir una onda aca medio Frida Kahlo, autóctona with an edge, pero esta indú me hizo reflexionar que como no sea pintora famosa, hippie o millonaria excéntrica, ese pedo no iba a funcionar.
  • Una chica de Polonia con la que me tocó viajar. Ella es de mi edad y me platicó mucho de la Polonia después de la caída del la URSS, cómo pensaron mucho tiempo que los Rusos eran sus amigos solo para darse cuenta que los destrozaron cuando más los necesitaban. Su papá trabajaba para una compañía canadiense asi que en realidad siempre tuvieron dinero, pero hubo momentos en que no había que comprar. Tenían medido hasta el pan, me platicaba ya con una sonrisa en la boca que al que le tocaba papel de baño era influyente y de la "highs". Cuando te tocaba habia personas que se lo colocaban como banda presidencial, salían a presumirlo a la ciudad y luego lo volvían a enrollar, en realidad no querian venderlo porque no era falta de dinero el problema, sino falta de artículos para comprar.
  • Otra amiguita que es del Congo. Su padre ahorro mucho tiempo para juntar la dote de ella y sus hermanas, algún día me comentó cuantas vacas era su dote, pero me dijo con sonrisa burlona que ahora son muchas menos porque como ya está pasadona de edad (ya cuenta con 28 primaveras y para ellos es quedada) ya esta muy "devaluada". Yo luego pensé que si se casa con un canadiense ¿le mandarán al tipo las vacas por correo? También ha platicado de las compañías aéreas del Congo. Que todos los aviones son de carga y que si compras un "pasaje" tienes que llevar tu propia silla. Así verás las filas de abordaje con los pasajeros, maletas y sus sillas de playa. Que muchos países no los dejan aterrizar en su territorio por medidas de seguridad. Le sugerimos que desmontara el asiento del carro, así podría llevar hasta cinturón de seguridad, jajaja.
  • Una de las chicas con las que como es de Trinidad y Tobago. Sus abuelos son, uno chino, otro indú, otra africana y una española. Le comenté que si fuera perro sería corriente. Se medio ofendió, ¡válgame! patas cortas y sentida además.
  • Uno de los canadienses se estaba quejando un día con la nueva medida aplicada para el cruce de fronteras, ya que los gringos ahora exigen pasaporte para los canadienses. Y se quejaba conmigo y con uno de mis jefes, lo dejamos hablar y nos volteamos a ver y le dijimos "¿Esperas compasión del maltrato de las autoridades aduanales Americanas de una Mexicana y de un Colombiano?" phjjjhajajajaja, como se ve que no conoces el término aduanero "cavity check".

Y así uno a uno de estos ciudadanos canadienses muestritas del mundo, me enseñaron cuan iguales somos todos en este mundo y sin embargo que bizarras las circunstancias que nos tocan vivir.

martes, marzo 13, 2007

Llorar o no llorar ese es el dilema...

Como celebración del día de la mujer (uuuuuu) quisiera escribir respecto a un dilema que he tenido en mi vida laboral. Llorar o no llorar en el trabajo. Sé que de entrada estoy siendo un poco discriminadora porque pudiera hacer el mismo cuestionamiento sin especificar sexo pero quiero apelar al conocido y a mi gusto, certero dicho laboral de "Si un hombre falla, ese hombre no puede; si una mujer falla es que las mujeres no pueden".

También pensaba que pudiera decirse que no se debe llorar en la oficina sencillamente porque no se trata de un asunto personal. La mayoría de las ocasiones no lo es, pero cuando estas tan alterado es muy dificil distinguir la diferencia.

En mi antigüo trabajo tenía un boss que era un jijo de la tiznada que explotaba seguido. Solo una vez me dejó con ese sentimiento de impotencia que sientes que te tiembla la voz y que quisieras ponerte a berrear y repartir chingazos. Me aguanté con todo el estoicismo que pude acumular y salí bien librada. Me dejó pensando que tan mal te ves llorando en media oficina, aunque por el otro lado pudiera ser hasta una arma. Lo siento pero pocas ventajas tenemos sobre los batos y tendríamos que aprovechar lo incomodo que se sienten cuando hacer llorar a alguna.

El caso es que la respuesta me llegó unas semanas después de ese incidente cuando paseando por el piso de producción conocí a una chica que era algo así como del área de mantenimiento o ingeniería y la verdad ésta se partia la mauser para que se le tratara igual que a cualquier bato del equipo, cargaba cosas y se echaba clavados en las máquinas como los demás. Luego sigo caminando por las oficinas y me encuentro a una chica que era supervisora-dedazo de aduanas y la veo saliendo de su oficina hecha un mar de lágrimas por n-ésima vez. Me dieron unas ganas de agarrarla por el brazo, llevarla a piso y mostrarle a la chica que se esfuerza día a día por lograr la equidad de género que todavía esta muy manoseada.

Así que bueno, creo que esto no es un dilema individual. Podremos retomarlo y discutirlo como un asunto de libertad de expresión cuando un hombre llorando en la oficina sea aceptable, así quitaremos la variable "no sé, debe de andar en sus días..."

jueves, marzo 08, 2007

No me inguen!!

Microsoft Chairman Bill Gates, worth US$56 billion, topped the list (Forbes) for the 13th consecutive year.

Gates is followed by Warren Buffett, chief executive of Berkshire Hathaway Inc., with US$52 billion and Mexican telecom tycoon Carlos Slim remained number three again this year at US$49 billion. Slim added US$19 billion to his existing fortune, the largest one-year gain in the last decade.

The granddaughter of the founder of Grupo Modelo, maker of Corona and other lagers is Mexico's richest woman and worth an estimated US $2 billion.


  • 1. William Gates III, Washington (51, $56, Microsoft)
  • 2. Warren Buffett, Nebraska (76, $52, Berkshire Hathaway)
  • 3. Carlos Slim Helu, Mexico (67, $49, telecom)
  • 4. Ingvar Kamprad and family, Sweden (80, $33, Ikea)
  • 5. Lakshmi Mittal, India (56, $32, steel)
  • 6. Sheldon Adelson, Nevada (73, $26.5, casinos, hotels)
  • 7. Bernard Arnault, France (58, $26, LVMH)
  • 8. Amancio Ortega, Spain (71, $24, Zara)
  • 9. Li Ka-shing, Hong Kong (78, $23, diversified)
  • 10. David Thomson and family, Canada (49, $22, inheritance)