domingo, agosto 27, 2006

Me caí de la nube en que andaba...

Todo este verano me la pasado en la bicicleta. Bastante chido, fue como volver a mis 13 años cuando todas las tardes nos juntabamos el grupo de las güilas -cuando güila era güila nomas- y nos ibamos a andar por el barrio. Pues a estas alturas del verano ya era yo una as del manubrio. Hoy venía de mi clase de yoga y me habian tocado varios semáforos en verde así que venía hecha la raya. Cuando de pronto de la nada veo un carro que me corta el paso, un segundo después iba yo volando por encima de la bicicleta, el cofre del coche y aterrizando a unos metros del carro sobre el pavimento.

Ahora que lo pienso, el cerebro esta cabrón, en décimas de segundos puede percibir mucha información y tomar decisiones. Me parece que en lo que nos tardamos mucho es en codificar esa información a manera de palabras o imágenes. Recuerdo que pensé -no con palabras, obvio- de este chingazo no me libra ni Dios padre y voy directo a la puerta del auto, si eso sucede voy a volar por encima del carro y voy a aterrizar del otro lado de la calle donde vienen los carros pasando, lo mejor que puedes hacer es tirarte para el otro lado, entre frene y maniobra agarré el auto más de lado, mi bicicleta se estampó con el espejo retrovisor y como ya dije yo salí volando. Luego recuerdo haber visto el auto y el suelo muy por debajo de mi y pensé, el chingazo estuvo tan fuerte que ya me morí y estoy levitando, pero descarté esa posibilidad pues no encontré mi cuerpo por ningún lado, seña de que todavía lo traía puesto. Así que la segunda opción era, en décimas de segundos vas a aterrizar y mi estimada Yomera, no va a ser nada agradable, cerré mis ojitos, me parece que mi cerebro ordenó estirarme un poco más porque iba de pura cabeza y meter el brazo. Pos para no hacerla larga aterrizé y frené con mi hombro, brazo y pierna derecha. Durante unos micro instantes todo fue silencio yo estaba en un estado de autoescaneo que supongo les pasa a todos los accidentados, revisar si estas completa y si todos tus miembros estan para el lado que se supone deben de estar, al parecer lo estaba, pero cuando me di cuenta que estaba completa tambíen me dí cuenta que me empezaba a arder todo mi lado derecho del cuerpo. Y aquí empieza lo peor, empiezo a oir gente gritando a mi alrededor, "oh my god oh my god" "no abre los ojos" "todavía respira" y yo solo quería decirles que estaba bien pero que necesitaba agarrar aire. Oía pasos a mi alrededor y gritos, tenía un brazo pegado al cuerpo y gente gritando que necesitaba una ambulancia. "Yo soy doctoraaaa" gritaba una señora a lo lejos, pues todavía ni abria mis ojitos y ya había caído el primer chota, ha de haber estado en la esquina porque no habia pasado ni un minuto.
"Are you OK???!!!"
"¿¿te puedes mover??"
"no la muevaaan" gritaba la doctora
"¿puedes respirar?"
"¡¡no habla!!!"
-pos no me dejan chingado, pensé-

Cuando ya finalmente agarré aire, les dije que estaba OK que solamente tenía entumido el brazo pero que me parecía que si lo podía mover y que me ardian la pierna, el codo y el hombro de a madre. El policía me empieza a hacer las típicas preguntas de que si me acordaba como me llamaba y que día era hoy.

Respiré profundo y sentí que el alma me volvió al cuerpo y con ella todos los chingazos. Empecé a sentir unas ganas de llorar, pero agarraba aire, digo ya era bastante teatro que la calle estuviera detenida en plena avenida Bloor, como para que me pusiera a llorar, pero como sobre esas cosas no manda uno, empecé a llorar desconsoladamente, cual vil niña, ahi tirada en la calle. Lloraba y sollozaba, la doctora se había sentado a mi lado y me sobaba el hombro bueno -gesto por demás consolador hasta viniendo de un extraño- y me limpiaba mis lágrimas solo para dejarme la cara llena de mugre del pavimento. Los pocos que ya se habían calmado volvieron a gritar "oh my god, are you OK?!!!" y yo solo quería decirles que fué el pinche sustote. Pos en esas estaba cuando veo que se detiene justo delante de mi una inmensa bombera, de la cual se bajan dos paramédicos, una me pone un collarín y me empieza a revisar la cabeza y vértebra por vértebra. El otro saca de la bombera una caja de Klenex -parte de su botiquín supongo- y me la ofrece con ternura. En eso estaba cuando llega no una, sino dos ambulancias con otro bonche de paramédicos, y yo menos me callaba. Me cae que si me hubieran dicho como a los niños chiquitos, "ja-ja-ja-ya-ya, no pasó nada", me hubiera levantado entre llorando y riendo, pero tres patrullas, gente amotinada a mi alrededor, una bombera y dos ambulancias, gente gritando que me había visto volar y rodar, dando descripciones detalladas del evento, yo dije, esto debe de ser serio. El primer policía, que me parece era de asuntos viales me dió un celular para que llamara a quien quisiera, me dice, "puede ser larga distancia o local, es un servicio que se ofrece a los accidentados, aunque sea para oír una voz familiar" (tíiipico de estos güeros) dos intentos sin éxito. Así que estaba sola con todo Canadá encima.

Me subieron a la ambulancia. Me checaron la presión, los reflejos y me enchufaron una madre al dedo. Me dijo traes la pantalonera pegada por la sangre asi que si quieres te la corto "¿qué? mi pantalón lululemon, mejor ampúteme la pierna, pérese yo con cuidadito me la despego". Me curaron el hombro, el codo y sobretodo la pierna que todavía me arde harto.

Me tomaron mis datos y me preguntaron si quería ir al hospital. "Noooo gracias, ya estuvo de pánico colectivo, estoy bien y lo único que quiero es llegar a mi casa". Se acercó un policía y me dice, "no se vaya sin hablar conmigo", "úta -pensé- me va a poner mi cague por la ausencia del casco" aquí son repiquis con eso de la seguridad, pero solo me tomó mis datos, me careó con el atropellador que aunque era negrito se veía pálido y no encontraba palabras para disculparse, nuestras declaraciones concordaron, a mi me dejaron ir y a él lo tuvieron un rato solo para darle la bendición con su multota. Anexo copia de mi Rapport d'accident de véhicule automobile.




Lecciones aprendidas:
- Si ves un altima verde venir hacia tí frena y cuéntaselo a quien más confianza le tengas
- Si te das tu buena raspada, no dejes que te pongan gasas, neta que te duele más cuando se te pegaron por la sangre y te las tienes que quitar, es preferible que se te infecte.


Recuento de los daños:
Partes de mi cuerpo que me duelen ahorita: 8 -Mr B dice que me espere mañana que me enfríe, me va a ir pior-
Tiempo de respuesta de ayuda paramédica en Canadá: 7 minutos
Patrullas que asistieron al evento: 3
Ambulancias: 2
Bomberas: 1
Paramédicos y otro personal de apoyo: 15 fácil
Policías guapos: 1
Bomberos que dije yo, ah canijo! de calendario!: 2
Veces que oí decir "oh my god" y "are you OK?": 489
Bicicletas dañadas: 1
Saber que puedes volar: Priceless

domingo, agosto 20, 2006

Esta es mi veldad! -- African Spiritual Drumming

Alberto tiene razón, a mi algún día me van a encontrar descuartizada en algún basurero por andar en ondas raras. Lo bueno es que nunca lee este blog así que esperemos que no se de cuenta.

En búsqueda de mi propia espiritualidad este fin de semana la oportunidad fué para Los Tambores espirituales de Africa.

Llegúe a una parte de la ciudad que es conocida como shooting area. Era una puerta negra y pesada, había estado lloviendo y la tarde era sofocante, yo traía pegada la playera de sudor y apenas podía respirar (y eso que me acababa de chutar un curso de respiracíon budhista del que hablaré despues). Al abrir la puerta vi un pasillo terriblemente angosto con unas escaleras negras, empinadisimas y estrechas. Entré al pequeñisimo corredor al pie de las escaleras y la puerta se cerró tras de mi con un terrible rechinido. Las cajas de los buzones decían, Wiccan Canadian Church y algunas otras asociaciones por el estilo. Me empezó a dar un miedo terrible, el ambiente era pesado, olía a farmacia y a incienso requemado, recordé que nadie sabía donde me encontraba, si algo me pasaba ni una pistita había dejado, los wicanos que aunque no son taaan desconocidos para mí no dejan de ser brujos, tambíen recordé que esa asociación había llegado a mi conocimiento a través de un folleto chafita en pleno desfile gay, obtenido por unos danzarines desnudos que se contorsionaban, fuente nada confiable recordaba. Paradita al pie de esas escaleras me dije, ¿bueno Paolita jijadetu que andas buscando aquí? y con eso empecé a subir, lo siento nunca he tenido la paciencia para esperar ni mis propias respuestas.
Escalones negros de paredes amarillas que algún día fueron blancas, con una luz lagañosa que brincaba, empezó a aparecer al final de ese tunel un armario con una esfinge pintada, el corazón me palpitaba tanto que ya no necesitaba los tambores espirituales. Acabé las escaleras (siempre han sido simbolicas para mi) y a mi derecha había otra puerta con un cuarto todo pintado de negro con pilares blancos, una circulo en el piso y una mesa con máscaras africanas. Ni una sola alma, estaba absorta por todo lo que veía que no escuché pasos detras de mí.
"¡Hola!" oí, y al voltear -brincar- veo a una señora de edad mediana vistiendo un atuendo africano.
"Te ves perdida"
"Estoy perdida" -respondí- buscaba a Oluchi Beth, ella me dió la dirección y la hora"
"Aquí es, siempre empezamos tarde, pasa"
"Creo que necesito un poco de agua, voy a la tienda y regreso" En realidad necesitaba repensarlo.

Para dar un poco de tiempo vi la tienda que se encontraba justo debajo de aquella sala "Ocult Shop" con eso tienen para darse una idea, estaba cerrada pues ya había anochecido pero podía ver una pared completa de frascos con polvos, raíces, aceites con nombres impronunciables , hierbas secas, granos, conitos y palitos de todos los inciensos imaginables, había velas multicolores y me parece que algunas hasta eran figuras humanas, habia cordones de colores y copas de varias formas. Tenían una vitrina llena con figuritas, como la vitrina de alguna abuelita psico, algunas no pude determinar su origen, algunas otras se veían egipcias, indúes, celtas, africanas. Libros de apariencias sospechosas.

Regresé a aquella sala que ya contaba con algunos presentes, volví a poner mi cara de asustada y todos voltearon a verme. Odio esos primeros momentos de cuando hago algo nuevo, pero nunca puedes saber si no los cruzas. Beth me invitó a sentarme pero antes abrió una cortina negra para que pudiera escoger un tambor, había de todos tamaños, decidí por uno mediano que parecía adecuado a mi tamaño e intención. Me senté alrededor del círculo. Enseguida de mí habia un tipo que se veía inofensivo.
"Hola, soy Patick" me dijo.
Y así, sin más me empezó a enseñar los beats básicos 1, 2, -- 1, 2, 3... etc. Más gente empezó a llegar y a sentarse alrededor del círculo.

En uno de los extremos de la sala había como una especie de telón negro y atrás de él se alcanzaba a ver un sillón rojo. De ahí salió un africano, con un turbante rojo alargado y unas barbas blancas con rastas. Empezó a sacar figuras africanas de esos monos alargados y panzones y a repartirlos por cada esquina, también sacó veladoras. Puso sobre la mesa un portaretrato y algunos se acercaron a verlo. Mírala decían, pero no la veas a los ojos, yo estaba atrás del portaretratos así que no vi nada y la verdad ni ganas de ver a aquella medusa. Por último el lider espiritual o como se le llame sacó un cayado que en la punta tenía grabado un africano y algunas mujeres trajeron unos platanos machos en un plato. Apagaron las luces y nos quedamos a la luz de las velas y unas lucecitas como de navidad en un circulo en el techo. La ceremonia empezó y todos guardamos silencio mientras el lider rociaba ron y algo que juro era salsa valentina sombre los platanos, se echó algunos buches de ron que empezó a escupir por todo el cuarto. Había enfrente de mi una señora anglo toda vestida de blanco a la cual le tocó baño. "Que no me toque a mi ese honor por favor por favor" solo me atrevía a pensar. Echó miel sobre los platanos y se tiró al suelo para rodar alrededor del círculo. Empezó a cantar, bailar y a tocar su tambor el solo, una lengua rara, solo alcanzaba a entender coshiguaa coshiguaa africaaa, con una seña pidió a la audiencia que empezara a tocar, todos los tambores, los chicos y los grandes empezar a sonar en un mismo beat. Me tomó unos 50 segundos unirme a esa cadencia que de pronto se vuelve tan natural, iba a decir que tu corazón y tu cuerpo se adaptan pero en realidad esa música viene de ahí, de lo que tribus y tribus, generaciones tras generacion han escuchado de nosotros mismos y de la naturaleza. Pronto dejé de seguir a mi vecino, cerré mis ojos y me dejé llevar. Por supuesto que perdía el ritmo pero lo reencontraba pronto. Escuchar y mejor aún tocar la misma secuencia de ese llamado de la naturaleza por un largo rato genera un estado de éxtasis, es como mecerte en los brazos de tu yo primitivo, es olvidarte que piensas y solo sentir que respiras y que tus brazos son tu corazón que late, es de esas cosas que solo vividas. Ya se que hago aquí, eso hago aquí, finalmente me respondí.

No todo fue vida y dulzura, el lider nos paró varias veces porque la neta luego sonabamos medio sinsentido. Se notaba que el único poder que tenía era el que se le otorgaba en ese cuarto, tenía una actitud como de policía jodido a cargo de la situación, "yo soy bien chingón y nunca tocaran como yo (lo cual era cierto), pero hagan su mejor esfuerzo"... Ese día la tomó contra mi pobre vecino Patrick, lo puso a tocar solo una y otra ves sin conseguir mucha mejoría. Luego lo paró a bailar para que se conectara con su yo interno. Si, el Patrick era todo un gringo sin ritmo, parecía un títere en manos inexpertas. Tocamos otro ritmos mas complejo que la verdad tardaron en asentarse, luego en una onda medio "donde están las mujereeeees" tipo mano gaytan, puso a las diosas a tocar, no es por nada pero la neta las mujeres tenemos mejor ritmo. Había un tipo con una facha de drogadicto que acabó tan frustrado porque a los hombres nomas no les salió que se quedó en el receso ensayando con una agresividad que parecía inagotable. En pleno receso y ya un poco más relajada empecé a ver detenidamente a la gente a mi alrededor. Todos parecían buenas personas (ya estoy como Alberto incapaz de ver maldad hasta en una sesión de vudú), había una canadiense vestida como africana pero llevaba el atuendo con tanta naturalidad que me parece que era su ropa diaria, otro que era enorme de altura y peso, con el pelo largo y una camiseta con una estrella de 5 picos y un círculo, "ese gigante si sería capaz de aplastarme" pensé mientras se encaminaba hacia mi. "Hola, me llamo Andy" se presentó con tremenda sonrisa que hubiera derretido a cualquiera, ni su nombre ni su sonrisa pertenecían a aquel hombre que bien hubiera podido ser luchador. "Tu beat es muy bueno" mintió. Agradezco infinitamente mis orígenes latinos y el montón de bodas y fiestas en las que he bailado desde que tengo uso de razón que me permiten tener ritmo. Soy una florecita salvaje tal y como dije aquella ves que bailé con algunos extranjeros estudiados en el arte de la salsa.

Seguí a algunas mujeres esperando encontrar el baño. Pasé a otra sala de aquel piso extraño, era una sala pintada de verde oscuro, en la cual había una figura grande de una especie de india europea con plumas de pavoreal, había mascaras de hombres de hojas y figuras extrañas de madera colgada en la pared, esa era la sala de los wicanos. Pasando esa sala estaba la de fumar -otra religión extraña-, ahí me senté con dos señoras que hablaban de lo dificil que era el vicio del tabaco, una dijo que era más fuerte que la heroína. Se rio fascinada la otra, "yo he estado en la heroína y no es más dificil, el cigarro lo puedo dejar cuando sea, la heroína la dejé despues de algunos años". "Ni lo uno ni lo otro" pensé yo. Todas, aun y cuando eran ya grandes estaban tatuadas y no eran el típico adulto, supongo que han vivido cosas que yo en mi mentecilla estrecha ni imagino, pero con todo eso, sentía una extraña gratitud por estar ahí.

La segunda parte de la sesión fué mucho más intensa. Las piezas duraban bastante y los cambios de ritmo se dieron muy naturales, mis brazos se empezaron a cansar y mis manos se empezaron a dormir pero me sentía demasiado viva para parar. Todos se fueron echando un shot de ron ofrecido por el lider, cuando fué mi turno dudé un poco, a final de cuentas era beber algo extraño con extraños en ritos extraños. Me encomendé a las deidades africanas -que quieren? estaba en su jurisdicción- y me empujé aquel alcohol que raspó mi garganta tequilera. Mientras yo estaba tocando con los ojos cerrados totalmente perdida sentí que algo frío me toco la frente, era la foto de aquella mujer extraña que no me había atrevido a mirar.

El lider dió un discurso tipo oración y habló de que eso era una clase de meditación pues conseguías ser parte de la energía universal, pidió por todos nosotros a sus dioses africanos.
Al final todos se acercaron a decirme que esperaban verme por ahi seguido. El lider me regaló una vela amarilla y me preguntó de donde era. "Mexicana" dije orgullosa. Él sonrió a pleno "oh, entonces esto no debe ser tan nuevo para ti, mira ven, este plato -donde se encontraban los platanos- se llama chango, y esa figura allá es Maya, supongo que la reconoces"
"Esteee si, seguro"
Dejé mis tres monedas ofrenda para la diosa Eleggua. Salí de ahí sin estar muy segura si volvería, hubo algunas cosas que no me gustaron. Aparte son las 5am ya empiezo a ver el sol y todavía no me puedo bajar el rush de energía; ese extasis me pareció como para enviciar a cualquiera.

lunes, agosto 14, 2006

De esos amores golpeadores que no se olvidan...

Hoy de plano me dio la nostalgia a pleno, de esas nostalgias profundas y sabrosas, de ésas que no cambias por alegrías. Ya se porque aquí se llama Homesickness. Habia llovido y la ciudad estaba lavada y el atardecer sin lagañas asi que agarré mi güila y me arranqué a una cantina/restaurant/bar mexa. Me senté en la mesa del rincón, lejos de la ventana, no quería ver canadienses, alejada del bullicio y de la falsa sociedad. Vi felizmente unas botellas de cerveza Negra Modelo que me coquetearon abiertamente, “tráigame una de ésas antes que nada” le dije a la mesera mientras señalaba con mi barbilla el refri, ansinamesmo como se hace en mi pueblo, sin “may I have´s” a lo macho.

Luego me eché mi pozolito como si estuviera en la Cenaduría Guadalajara, con lechuga y rabanitos, muuucho chile y limón del chiquito, del de adeveras, como me gustan concentradotes, no como los de aquí pinches limonzotes y nomás les salen tres gotitas (albur! albur! mi capacidad de alburear da patadas de ahogada). Pozole empujado con chela, mientras Pedro Infante, Los Panchos. Luis Miguel y hasta el Piporro me cantaban al oído ¿que más podría yo pedirle a la vida? Una lagrimita corrió por mi mejilla, neta que si.

Cuando uno esta lejos, México se convierte en un... mhh… no se como decirlo… un ente más unificado… un concepto más definido… una presencia más real. Como lo ves desde afuera se convierte en una persona más que extrañar. Y pensaba, ¿lo extraño como si México juera vieja o como si juera bato? ¡Como si juera bato, a huevo!! Como un exnovio. Lo extraño como esos amores que jamás olvidas que siempre trais pegado en el corazón y por más que la gente te hable mal de él; que si está hecho un desmadre, que si se la pasa con unas y con otras, que si lo han visto salir de cualquier burdel de quinta hasta el güevo, que si se divorcio, que si tiene capillitas y uno piensa “a mí que me importa yo te quero asi, aunque me hayas maltratado, aunque hayas abusado de mi, aunque me hayas engañado con la pinche vieja neoliberal –liberal de las di´ora pa que se entienda- Yo te quero porque te conozco, porque se que eres ley, porque se que me llevabas a la cervecería y aunque no había pa´mas ahí mero era refeliz, porque se que eres de esos batos noblezotes que por eso se los hacen pendejos, por eso eres remujeriego porque tienes corazón pa´todas. Pégame pero no me dejes…”

Ya después de tres o cuatro cervezas y un flan casero maravilloso que había hecho la tía del dueño del lugar que vino de vacaciones, me regrese a mi casa a las casi 12 de la noche, medio peda solita como la luna y sin el menor miedo de ser atacada ni robada, es más ni piropiada, me di cuenta que extraño a mí país más de lo que yo misma imaginaba pero que hay algo en mi romance con este país de serenos ojos azules que no me va a dejar abandonarlo tan fácil….

miércoles, agosto 09, 2006

Mi ando buscando, ¿no me han visto?

Ya se que he prometido hablar de yoga, meditacion, tantra y esoterismo chafa y personal, pero urgando en mis post me encontré este que escribí hace un año exactamente y estaba por conseguir trabajo y por alguna razón no lo publiqué, ¡¡que felíz era!!! ... sigo pendiente con lo otro....

Cosas que aprendí en mi año "sabático"
  1. aprendí que soy una floja y que lo poco que he hecho en la vida es porque lo he tenido que hacer
  2. que la motivación interna es una jija de la tostada, ¡malagradecida! ¡ingrata! ¡¡¡te pelaste nomas viste la oportunidad!!!
  3. no hacer nada es mas difícil de lo que parece, es como esas pruebas de Fear Factor donde siempre dices, ah pelada pero si te pusieran a hacerlas estarías con la lengua de fuera
  4. un paseo por el metro es mejor que cualquier programa de televisión
  5. aprendí lo mucho que puedes conocer a las personas solo con mirar
  6. que más arrugas entre las cejas dice que la persona se preocupa mucho
  7. las arrugas en los ojos es una persona que se rie mucho
  8. que las arrugas en las comisuras en la boca son las peores y mas dificiles de encontrar, dicen que la persona es amargada y envidiosa, que se traga todo
  9. aprendí que puedes dormir y dormir y nunca es suficiente
  10. que los libros pueden ser tus mejores amigos
  11. que vivir otras vidas es posible y hasta plausible
  12. aprendi lo que significa plausible
  13. dejé de temer a unos grandes como Platón, Hawking y Hemingway
  14. que caminar y caminar es una profesión
  15. la culposa y muy deliciosa sensación de meterte a la cama a las 3 de la tarde en martes
  16. a vivir con un presupuesto planeado
  17. a ser agradecido con quien te da de comer
  18. a ser ama de casa
  19. mas importante, que puedo ser ama de casa
  20. reaprendí a trapear, ya lo había olvidado
  21. a cocinar por gusto y a experimentar
  22. que el chat es el siguiente gran vicio de la humanidad, voy a fundar AA-Chat y va a ser por chat...
  23. que es importante llegar a casa a tiempo cuando alguien te espera
  24. aprendí a permanecer sentada cuando he terminado de comer
  25. que trabajar 12 horas al día si es vida, una que te impide vivir la verdadera
  26. que la vida empieza a los 40, pero 40 para las 11am
  27. que mi uso horario estaba en Hawai porque me acostaba a las tres de la mañana
  28. pero sobretodo aprendi a querer y venerar ese espacio interno al cual solo llegas mediante el silencio y un poco el aburrimiento

miércoles, agosto 02, 2006

Esta es mi veldad!!

Una de las razones que yo tenía para venir a vivir a Canadá era la de desaprender muchas de las historias que yo misma me había contado por mucho tiempo. Al llegar a esta meca de la diversidad me aventé mi año sabático y ahí arremetí duro contra todo lo que era inquestionable. La primera víctima fue mi espiritualidad. En cuanto puse un pie aquí busqué otros caminos, otras formas de ver la vida, de aproximarse a Dios, de entender nuestra propia existencia.

El primer gran pasito fue entrarle duro al yoga (bueno es un decir porque me la echaba de pinta), eso me enseñó mucho pero me parece que lo mas importante es que el cuerpo no está peleado con lo espiritual. Yo siempre había pensado que a través de la mortificación es como llegamos a la santidad, y la mortificación era la negación, bueno el control de nuestras necesidades corporales. Igual y el enunciado es correcto pero mis conceptos de cada parte no lo eran. Para que quería yo ser santa.. (tambien es un decir porque me la echaba de pinta). Así que empecé a estudiar un curso pedorro en la escuela de Filosofía de Toronto, y a leer, a leer a leer, desde Platon, Paramahansa Yogananda y Thomas de Aquino hasta Freud, Marinoff, Schopenhauer y Savater. Así que para empezar me dí cuenta que no quería ser santa, lo que quería era vivir bien, la buena vida -ojo, en el concepto filosófico, no mercadológico de la palabra-. Fué dificil quitarme la idea de que a este mundo se viene a sufrir, a negar... no se viene a eso, pasa y tenemos que vivirlo pero ese no es el objetivo. Las personas que más sufren son las que se van más pronto al cielo... desaprendí esa historia y aprendí que las personas vienen a aprender, a disfrutar, a ser mas sabios, no más victimas. Sigo sin saber a donde vamos después de aquí, pero esa es oootra historia.

La filosofía me confesó a que venimos y el yoga me mostró una lucecita de como trabajar en eso, que si navegaba con mi cuerpo y aprendía a escucharlo esté me daría la energía y el entendimiento para recorrer mi camino y seguir averiguando.

Orale!! ahora si ya me vi de lo más new age. Aguante conmigo... á venir (in french todavía no tengo taaan mala ortografía)...

* Mi último retiro de meditación en el templo budhista Zen, o como limpiar el cajón de los tiliches..
* Mi visita al Instituto D´Adamo para Terapias Naturales Avanzadas, o como comer cartón y sentirse pleno...