jueves, abril 27, 2006

La olaw

Preparen sus ojos para lo que están a punto de ver. Según una famosa página gringa de internet la tradicional ola de estadios sí está considerada como de origen Mexicano. Y lo que voy a decir me pesa en el alma. Raúl Velasco tenía razón....

lunes, abril 24, 2006

Montreal...y comimos, comimos y comimos....



Digamos que Montreal es el San Miguel de Allende de Canadá. Yo conocía Quebec y la verdad me gustó mucho pero ahora que la comparo con Montreal me doy cuenta que esta ciudad es más auténtica, como que Quebec la ponen linda para los visitantes, las casitas parecen como de Epcot pero en Montreal ves, o mejor dicho sientes que detrás de esas casitas tan rústicas vive gente, gente muy real. Es un destino turístico altamente recomendable, bueno yo hasta estoy pensando en irme a vivir para allá.

Luego me enteré que en este país, ésta ciudad cuenta con un número bastante considerable de latinos y sí lo creo porque nos tocó muchísima gente que hablaba español.

El viaje empezó con Beto que salió contentísimo con sus botas, su sombrero y su chaleco, se le quitó a los 5 minutos cuando lo vimos que se parecia al forrito salido de la película "Montaña Culo Roto" es un peligro ser vaquero en estos días. Iba super felíz porque había prometido no decirle nada cuando comiera y comiera azucar. Y lo cumplí!!!

Y como cualquier viaje culinario se inagura con unos burritos de frijoles refritos.

Y recorrimos como se deben de conocer un lugar, pataleando. La ciudad es lo suficientemente grande para que no te aburras y pequeña para que no te sientas abrumado. Tiene un montón de callecitas pequeñas y empedradas, llenas de tiendas y galerías, todas diferentes entre si. Nada de cadenas ni de franquicias, "one of the kind" como dicen aquí. Todo tiene un sabor europeo.

La foto de ley.
El primer día estuvo maravilloso, no pudímos pedir más y como al final del invierno anda uno medio necesitadón de sol nos echamos una sisestecita sobre el pasto en frente del muelle. Bueno se echaron porque yo nomás no podía dormir.

Todo comenzó cuando nos encontramos con un lugar italiano, all you can eat, Pizza, pasta y ensalada. Ya sé que uno va a esas ciudades a comer comida francesa pero ¿quien puede decir que no a un delicioso espaguetti?...

Luego vinieron los postres, los helados...

Yaniii, dame nieve...
Estas bolitas de aqui que se ven bien chafas son unos chocolates amargos con cereza que no tenían madre.. Juanchis sos un graaaande!!! Eso pasa por comer tanto chocolate...

La vista de Montreal desde el Monte Real...
Tostos, cabrones, son a toda madre!!! Los queremos un chingo, o pa' que me entiendan sos remacanuudos!! La vida nocturna también me gustó más que en cualquier otra ciudad canadiense. Lo siento, adoro mi pueblo Torontiano, pero acá me gustó más. Toda la gente en la calle, todos super amigables y los antros (con excepción del Hard Rock) eran nombres nuevos para mí.
Pequeños establecimientos con su propio sabor, nada maquilado, nada franquiciero, todo muy auténtico... Y la hartadera sigue. Aquí comimos Putin, que es un platillo típico de los francocanidians. Son papas a la francesa con un queso medio menotita y un gravy delicioso, junky junky!!


Esta es la yomera a las 3am, después de levantarse a las 5am para viajar, caminar y caminar la ciudad, irse de antro y todavía energías para una sonrisita lastimera. Como en los viejos tiempos.
Al otro día siguió nuestro experimento. Entramos a un restaurancito bien pintoresco medio escondido, como un sotanos. Ofrecían papas hechas en casa, y eran papas frescas, recién cortadas y recién fritas...
Pedimos unas crepas de jamon y champiñon fresco (obvio). Tardarían una media hora en preparala porque la mentada salsa bechamel no estaba lista. Pero como a donde fueres has lo que vieres decidimos sentarnos con toda calma a una comida de dos horas.

En donde yo trabajo le damos servicio a Montreal y a Quebec y esas compañías se toman su tiempo para la comida, muuy largas horas a la antigua usanza. Ésas son las ondas que los mexas del norte deberíamos de imitar, no las gringas maquileras...
Y por fin llegamos a las tradicionales crepas de chocolate con fresas, que mas les puedo decir sino que estaba deliciosa...
En esta foto está la lindísima mesera que nos atendió.. Primero nos preguntó de donde éramos y cuando le dijimos que de México y Argentina nos sonrío con más gusto y nos empezó a hablar en perfecto español. Siempre he notado con mucho agrado las reacciones de las personas cuando decimos que somos de México o de latinoamérica en general. Les caemos bien al mundo. Pero... pero... cuando le preguntamos donde había aprendido español nos dice que habia tenído un novio mexicano, chilango nos confesó después. Beto ni tardo ni perezoso le suelta el típico comentario norteño "¡¿Un chilango?!, eso no es lo mejorcito de México", la nena se limitó a sonreir. Luego nos platicó que viajo por México un buen rato y que la gente le advertía que mejor se consiguiera uno que no fuera chilango. Como que no queriendo la cosa, se sonrió y nos la soltó, "-Pues si, como que hablan demás, prometen mucho y creen que las palabras son hechos-", y que al último le salió con algunas graciosaditas... tranzeadaaaa!!!. Lo siento por mis amigos del DF pero ésta es la tercera canadiense, incluyendo mi maestra de yoga que fué tranzeada por un chilango. ¡¿Por qué... por qué... una ves más, por qué chilangos, por que se portan así...? ¿Qué ganan? ¡¿Por qué nos andan quemando a los demás?!

En fin... en que ibamos... ah si, si las crepas no fueran suficiente yo estaba que moría por un chocolate que me habían recomendado. Y superó mis expectativas. Era como un chocolate caliente regular pero unas tres veces mas cremoso. Yo lo pedí de chocolate amargo, claro, Granma style. Notesé bigote chocolatero. Como mi consumo regular de azucar es bastante escaso duré unas tres horas con un ataque de niño hiperactivo.

Los pingüinos hermosos preciosos son del BIODOME, un lugar con cuatro tipos de ecosistemas. Ya saben muy ecológico a la canidian. Por cierto, por favor por favor vean el documental de la Marcha de los Pingüinos, me lo van a agradecer.

Estos son dos osos canadienses en peligro de extinción... Charolastra Beto y Charolastra Juanchis.
Y bueno a las 5 horas ya era hora de cenar... Como de los chinos no se salvan ni los francoparlantes nos fuimos al barrio chino a disfrutar de lo que solo puedo clasificar como hartadera. Todo por la módica cantidad de 40 dólares (y dolares canadienses!!)

De regreso al hotel nos encontramos esta pancarta que utilizamos para protestar. Y dice...NON AUX SADIQUES... NO A LOS SADICOS... Yo de plano aproveche para sacar mi trauma "Gober Precioso". Nótese mi cara de felicidad, eso de protestar en francés es lo mío.

La arquitectura es realmente hermosa, muchos castillitos y todos en funcionamiento. Digna, eso es Montreal una ciudad con una dignidad real.





Y ya el último día, como despedida nos formamos para comer carne ahumada. DELICIOSA. De pronto me sentí como formada para la fila de los elotes de Don Alex.


Encontramos el café más naco del mundo, forradito de pastito y con sus sillitas rojas en forma de mano. Digo una ciudad se vuelve intolerante cuando no le da espacio a la naquiza, y eso aplica aquí en China y en Roma, hables inglés o francés. Y Canadá es altamente intolerante a la intolerancia.


Por último, si andan pensando en salir de vacaciones, consideren esta ciudad como una buena opción. No se van a arrepentir.

miércoles, abril 12, 2006

Corriendo la milla extra... ah chingá! nomas porque si y sin saber pa'donde??!!..

El día de hoy tuve una sesión de integración de las que organizan los departamentos de recursos humanos en las empresas. En realidad fue bastante interesante pero me dejó pensando. Me gusta mi empleo actual, es muy canidian y la empresa se interesa genuinamente por sus empleados pero en general el mundo laboral intenta lo que se ha intentado desde tiempos feudales, la explotación de la fuerza productiva, solo que ahora no te latiguean. Juegan con la moda del consumismo, ahora te "venden" las ideas, y a nosotros nos encanta comprar todo.
La fuerza que te obliga a trabajar más y más ya no viene de afuera sino de adentro, de nuestra propia motivación un tanto manipulada y eso es lo que a mi me parece peligroso.

En mi oficina tiene unos valores sobre los que se forjan sus políticas de trabajo, los valores son buenos pero hay uno que todavía no me convence, al menos el enfoque que le dan y es "Can Do Actitude" (Actitud de si se puede). Estas son algunas de las frases que anotaron en el pizarrón, perenme por aqui las anoté en un post-it pa´ no inventar luego... mhhh.... aquí están... eso de llegar a los 31...

  1. Fighting spirit
  2. Going the extra mile
  3. Nothing is imposible
  4. Don't say no

La primera va en contra de lo poco que he aprendido y que me gusta del budhismo, ¿porque hemos de pelear en la oficina? ¿eso de verdad saca lo mejor de los demás? ¿genera un espíritu de competitividad sano?...

Segundo, el valor en sí no me parece nada malo, al contrario, creo en realmente estar ahí a la hora de trabajar, en ser eficiente, pero la gente lo entiende como la milla extra en tiempo y esa es ooootra hisotria.

Tercero, no ma#*........ ¡claro que hay cosas imposibles! si eso fuera cierto, en la oficina estaríamos combatiendo la hambruna, dialogando por la paz mundial y redistribuyendo la riqueza (ah caray! de pronto me sentí lista para participar en un concurso de belleza). Entiendo que hay gente muy negativa y sobretodo limitada de ganas pero tanto como para decir que no hay imposibles pues ...

Cuarta, eeesa si que me da hasta mello, me parece muy poco sana incluso a nivel personal olvídense del profesional. Imagínense lo que serían de nosotros si no pudieramos decir no. ¿No va eso en contra del líbre albedrío que tanto trabajo le costó a Dios repartir?... Ser positivo no es contrario de decir que no. Asi que digo que NO a NO decir NO.

Ya se que en mis épocas de workaholic yo era parte de la propaganda y hasta pensaba "por qué la gente no se comprometía con la empresa en la manera en que estaba comprometída yo". Bueno ahora lo entiendo, no hay bono que compense una buena tarde en tu casa, en el parque. No hay reconocimiento profesional que sirva si te miras al espejo y no te reconoces porque no pasas tiempo contigo (esto si me quedó super cursi). No hay reporte que supere la lectura de un buen libro y no hay dinero que compense el empobrecimiento personal que sobreviene de no dedicarle tiempo al tiempo. Obviamente esta actitud no me va a llevar a gerente de nada excepto de mi propia vida, de mi propia espiritualidad, de mi puerquecito y de mi no menos little cerebrito.

Eso quiero ser Gerente de mi Espacio, que sobre eso se me juzgue, que ahí no sepa decir no, ups creo que ni aquí aplica. He dicho.